
SOÑAR A DESTIEMPO
Con la madurez han llegado los sueños y con ellos las pesadillas, esperanzas que llegan a destiempo cuando el juego se acaba y comienza el recuento. Es una desconexión absoluta para aquel que no se adaptó a ninguna época en

Con la madurez han llegado los sueños y con ellos las pesadillas, esperanzas que llegan a destiempo cuando el juego se acaba y comienza el recuento. Es una desconexión absoluta para aquel que no se adaptó a ninguna época en

Quizá lo fortuito solo pueda emerger cuando nos retiramos. El azar, si existe, necesita ese abandono. Somos arquitectos condenados a habitar nuestras propias construcciones, no queremos lo desconocido; queremos un desconocido que responda a nuestra narrativa.

No hay error porque el final esté escrito, eso convierte al camino en transición sin destino, en carretera llena de salidas de la que finalmente tomaremos la última y tendremos que pagar el peaje de desfilar por todos esos lugares

Antes de darme cuenta ya tenía mi polla dentro de su cuerpo. Sin preámbulo, ni pausa para digerir lo que estaba ocurriendo. La carne cedió al instinto como un cuchillo que corta sin hacer cuestiones. Pude firmar una sentencia de

La deriva hacia la superficialidad o la pornografía —que no es más que una superficialidad asociada a una violencia— es el resultado de un pacto de no agresión ante el terror de lo real, lo descarnado.

El silencio de hoy es el más cruel. Esta vez no hubo mención ni recuerdo, no hubo amago de cumplir las promesas que, vapuleadas por el tiempo, se desvanecieron como lo hicieron nuestras miradas tras el cristal del aeropuerto en

En la actualidad, asistimos a la hipocresía de una Europa que dibuja su moralidad en base al interés y al rendimiento del pecunio, es por esto, que no fue sorpresiva en su día la elección de Catar como sede del

No se trata de sacrificar lo instintivo ni de mutilar lo espontáneo, sino de comprender que esos impulsos, si no respetan al otro, no son más que el reflejo de una dominación maquillada de naturalidad.