#sin_paseos

UN DÍA DE MARZO

El silencio de hoy es el más cruel. Esta vez no hubo mención ni recuerdo, no hubo amago de cumplir las promesas que, vapuleadas por el tiempo, se desvanecieron como lo hicieron nuestras miradas tras el cristal del aeropuerto en nuestro último encuentro. Solo subsiste un encallado recuerdo que se aproxima como puñalada y obliga a acudir a la fantasía para transformar los hoyos de lo que un día fue presente en un valle donde pueda habitar la memoria, lugar de exuberante vegetación que engalana lo que era tierra mustia y agrietada.

No habrá más paseos a la universidad, no más besos junto a las estaciones, no acudiremos por el camino del tranvía para no ser vistos ni saldremos con cinco minutos de diferencia para disimular. No más retretes rotos, no más huellas de una pasión juvenil y descarnada que desgarraba todo lo que estaba a su alcance. No nos sorprenderán entre los reflejos de las cafeterías disfrutando de un café que hoy, más que nunca, amarga los labios. No queda refugio alguno, ningún lugar al que ir, se acabaron las excusas en forma de exámenes, presentaciones o trabajos, solo queda el trámite de rendir cuentas con la soledad y el recuerdo, solo resta espacio para ese motor y esa ancla que es la melancolía. Se borrarán los vapores de las duchas calientes y ya no aliviaran el calor las frías. Dirigiré mi mirada hacia un lado y ya no te encontraré ahí, se acabó la esquiva, no volverá ese juego pactado. Se esfumaron las huellas de los lugares que habitamos y ahora tengo que llenarlos sin tu presencia.

LA HIERBA ES AHORA MÁS VERDE

Es curioso el dolor que provoca pasar por lugares sin conquistar, es extraño recordar y revivir lo que un día fue simular, los lugares del presente son los desgarros del futuro. La incapacidad de vivir el presente nos convierte en presas de un futuro sellado, no hay distancia ni posibilidad,

UNA CARRETERA SOLITARIA

No hay error porque el final esté escrito, eso convierte al camino en transición sin destino, en carretera llena de salidas de la que finalmente tomaremos la última y tendremos que pagar el peaje de desfilar por todos esos lugares que un día fueron ida y hoy son espejismo y

EL PRECIO DE UNA MIRADA

«Uno de los grandes logros de la cinta es que no solo nos cuenta una historia con palabras, la cineasta vasca hace que la cámara hable con la misma potencia que la voz».

LA CONDENA DEL PLANO/CONTRAPLANO

«El documental tiene mucho más valor por lo que calla que por lo que narra. A ese mutismo al que no llegan las palabras es donde debería de haber tratado de llegar Évole y Sánchez, al lugar en el que se rompe el lenguaje y emerge la imagen».

CUERPOS TATUADOS

Queremos que nuestra tinta exterior muestre como queremos ser, no que exista una manifestación natural que revele lo que realmente somos.